Imagina estar en el desierto preguntándote cómo canalizar agua hasta un pueblo para regar los pastos: fue entonces cuando los beduinos que residían allí decidieron instalar un sistema de riego «falaj». Los dos sistemas principales de la zona se conocen como Al Aini y Dawood. A medida que paseas por el oasis, podrás ver estos canales excavados 3000 años atrás que se conectan de forma compleja para traer agua desde las montañas y lugares lejanos. ¿Lo mejor de todo? Estas aguas siguen manteniendo la plantación fresca y exuberante en la actualidad.
El caudal puede desaparecer y reaparecer según la estación, así que no te decepciones si no lo ves cuando lo visites.



